Pretos-Velhos (Abuelos/as)

Son muchas las corrientes o líneas espirituales, de trabajos prácticos, conocidas por los nombres de sus creadores, generalmente espíritus que vivieron sobre el rigor del cautiverio.

Cuando encarnados en la Tierra, pertenecieron a diversas etnias o pueblos africanos que fueron traídos para el Brasil a la fuerza. Aquí, tuvieron que someterse al sistema esclavista entonces existente y se adaptaron en la medida posible a un modo de vida totalmente diferente del que conocían. Sin derechos; esclavizados, entregados a la saña de sus propietarios; humillados; obligados a trabajar “de sol a sol” en las más variadas actividades, no tuvieron una vida mejor o peor que los indígenas brasileños que fueron esclavizados y obligados a trabajar sobre la amenaza de la chivata y del chicote.

Muchos ya escribieron sobre la esclavitud y el sufrimiento de personas que antes de ser traídas para el Brasil eran libres y vivían de un modo muy parecido al de los indígenas. Pero cuando fueron traídos para acá, dejaron el derecho de tener una familia, cualquier tipo de pose y hasta fueron obligados a renunciar u ocultar sus creencias religiosas. Pero si todo era difícil, no perdieron la fe y no dejaron de luchar por la vida.

El periodo esclavista forjó y modeló espíritus fuertes, perseverantes, residente y ejemplares, pues, mismo no teniendo, el derecho de escoger, aún así no se entregaron al odio puro. Es cierto que muchos, después de mucho tiempo después del desencarne, aún vibraban un cierto resentimiento contra los señores del ayer. Pero, en la mayoría, prevaleció la nobleza de los espíritus que crecieron con el sufrimiento.

Fue esa nobleza, esa capacidad de perdonar sus verdugos que distinguió a los espíritus de ex esclavos y les proporcionó un lugar de destaque en la naciente religión umbandista.

La figura de los viejos “hechiceros” negros conocedores de rezas y de encantamientos poderosos, capaces de realizar milagros, fue el arquetipo ideal para atraer para la religión naciente millares de estos espíritus. Al final de todo la libertad aguardaba a todos en la post muerte.

Más que cualquier otra acción anti-racista, la Umbanda con sus “Pretos-Velhos” despertó el respeto y el amor por los espíritus de los ex esclavos y, en el lado material, en el templo, blancos, siempre alegres, todos incorporando sus Pretos y Pretas Velhas, siempre alegres, risueños, amorosos y pacientes con sus “hijos” encarnados. Orientando y enseñando los reales valores de la vida de una forma simple, despertaron la humildad en los corazones de mucha gente.

Humildad y caridad son las características más marcantes de esos espíritus redentores.

El arquetipo se mostró a todos, poderoso y amoroso; el sabio ocultado por detrás de la forma simple de hablar. Son de una sabiduría impar y hoy “bajan” enlos centros de Umbanda centenas de millares de espíritus que lo asumen para,  también ellos, redimirse delante Dios de errores, fallas del pasado. La figura noble, humilde y carismática del “Preto-Velho” se tornó inmortal, se encantó y adquirió vida propia.

 Salve nuestros más viejos!